Primera Semana
ADVIENTO ES HACER EL CAMINO DE JERUSALÉN A BELÉN
ADVIENTO ES HACER EL CAMINO DE JERUSALÉN A BELÉN
Jerusalén es la ciudad de la riqueza, de los grandes palacios, de las influencias, del dinero y del pdoer, de las clases influyentes, todo esto impide caminar a las gentes satisfechas, a los orgullosos a los poderosos. No se pueden levantar ni poner en camino hacia ningún lado, quedan aprisionados bajo el peso del materialismo y del individualismo. En Jerusalén vive Herodes, el de los niños, Anas, Caifás, Pilatos, los fariseos ... personales de duro corazón y de un odio manifiesto a todo lo que signifique cambiar. Por eso ellos no verán nunca el Nacimiento, ni se podrán acercar a Jesús, con buenas intenciones.
Belén, tierra de pan tierno y caliente, ciudad pequeña, acogedora, humilde y sencilla y según el profeta, allí NACERÁ EL MESÍAS. De allí son los pastores, gentes de pueblo, con los brazos abiertos, para aceptar a un pequeño niño indefenso, que nace fuera de su pueblo. Con gente de limpio corazón, siempre dispuestos a compartir lo que cada uno tiene, con el pequeño que les ha nacido. En Belén será ungido David, rey según el corazón de Dios y el más pequeño de una saga de hermanos.
Postura que se da con frecuencia en bastantes personas, que les cuesta caminar y ponerse en camino de conversión. Ellas viven encerradas en su fuerza, poder y en el prestigio. ¡Qué grande tiene que ser lo pequeño, lo sencillo, lo humilde, cuando Jesús ha querido NACER EN BELÉN