Con la llegada de la cincuentena pascual, la Iglesia se llena de gozo y la alegría está presente en todas las manifestaciones litúrgicas de la comunidad cristiana.
Es un tiempo en que se celebra la alegría del Resucitado, y la comunidad cristiana se prepara con júbilo a recibir los sacramentos de la Iniciación cristiana: Bautismo, eucaristía y CONFIRMACION.
Las modas por desgracia también llegan a la Iglesia y les hacen mucho daño, cuando no están preparados, celebrados y recibidos los sacramentos, con una preparación y con el convencimiento y libertad necesarios.
Ahora en este tiempo de Pascua llega el boom de las Confirmaciones en masa, como en los años 50-60 del siglo pasado.
Antes eran los niños de las escuelas en su inmensa mayoría, los que recibían el sacramento de la confirmación y como es lógico por la edad y por los tiempos sin preparación y sin una gran conciencia de lo que se hacía, por la corta edad que tenían, la mayoría de ellos.
Hoy son muchos adultos que por diversas causas, extra-sacramentales, se acercan con relativa poca preparación y tiempo a recibir el sacramento de la plenitud cristiana.
La pregunta que lanzo es sencilla y directa a nivel personal y de pareja: ¿Estas confirmado? ¿Tu pareja lo está?
Tal vez sea ahora el tiempo propicio para una preparación seria, sin prisas y sabiendo a lo que uno se compromete. Con uno o dos años de preparación, que te sirvan de impulso para una vida de pareja y cristiana, como tú mereces tenerla y vivirla.
Las prisas no son buenas, ni siquiera para recibir un sacramento tan importante `para un laico cristiano.
Con mis mejores deseos de un tiempo pascual lleno de paz, alegría y compromiso cristiano, siempre a tu disposición
Antonio Rides
Salesiano